BsAs y Ushuaia,… (11 – El clima de ahora… como el de entonces)

Sigo con mis días en Argentina… casi un año después. Y retomo de nuevo la serie “Buenos Aires y Ushuaia, un viaje en diferido” con una pequeña descripción:

Aquí en Sevilla hace estos días de agosto un clima raro, un clima fresco; más de un septiembre cántabro o gallego, que de un agosto andaluz. Durante tres o cuatro días ha hecho fresco; he visto temperaturas de entre 18 y 26 grados; cielos claros y limpios, de esos que dejan pasar el todavía poco cálido sol y del que se agradecen sus rayos; arriba solo algunas nubes blancas, planas, aplastadas y con flecos producidos por las brisas que las deforman. Un fresco reconfortante, diferente al frío del invierno y mucho más gustoso que el calor del verano.

¿Y que tiene que ver todo esto con mi viaje a Argentina? Muy sencillo, que es exactamente el mismo clima que me hizo a mi en los días que estuve allí. Es el clima típico de los septiembres del Norte, como ya he dicho, y de los noviembres del Sur, pero es también el clima típico de esas primaveras en las que ya empiezan a amanecer días todavía frescos pero soleados, días que invitan a pasear (o acercarte al mercadillo de San Telmo) los domingos por las mañanas y de los que vuelves sudando a los mediodías. Días en los que respirar el aire puro y fresco te da paz y energía. Y esos, esos días, son los que me hicieron a mi allí en BsAs, porque cuado yo llegué a Argentina la primavera estaba comenzando…

Y ahora seguimos con la crónica 🙂

PD: y, solo para comparar, comentaré que ese tipo de clima nada tiene que ver con los típicos días de verano, de julio y agosto sevillano, que debería seguir haciendo en estas fechas. Esos días no tienes ganas de respirar el aire caliente y sucio que hay en la calle, esos días no te apetece pasear porque hace calor desde la mañana a la noche, esos días el cielo está despejado y claro, pero no da alegría verlo; al mirarlo no brilla como en las mañanas radiantes de otoño y primavera. Esos días, pese a estar de vacaciones y ser más largos, son de segunda clase.

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El gran héroe americano

Increíble, hace un par de años me descargué de la red el capítulo piloto de aquella gran serie llamada “El gran héroe americano”. Una serie que sin llegar a ser tan popular como “Falcon Crest”, “El coche fantástico” o el “Halcón callejero”, era mucho más ingeniosa y divertida; y apta para toda la familia.

Hoy por la mañana me he sorprendido viendo que la están reponiendo en Cuatro, a las 9:30. Ahí tenemos al rubio volando a trompicones, al agente Maxwell del FBI y a Connie Sellecca haciendo de chica guapa. Desde luego la serie se ve antigua pero mucho menos antigua que el episodio piloto que me vi yo hace un par de años.

Y el fin de semana pasado me sorprendió un concierto y, este, esto ¿será que los responsables de programación tienen fijación por joder con telebasura la horas de mayor audiencia y solo por las mañana dan algo “decente”?

WilliamKatt

Trío protagonista de la serie

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BsAs y Ushuaia,… (10 – Primera mañana, que no primer día)

La primera mañana que yo amanecí en Argentina fue la mañana de un sábado (8 de octubre de 2005). Mis anfitriones no trabajaban, y para cuando me levanté, a una hora prudencial, vi que tenían preparado una especie de desayuno faraónico para agasajarme.

Toda la mesa llena con zumos, leche, galletas, cereales, no recuerdo si tostadas, etc. Ahí sí tuvimos un ratito de tertulia: de donde soy, de donde eres, qué has visto tu de mi país, qué he visto yo del tuyo, de qué conoces a Nacho y a Carolina, etc.

Me contaron que ellos pasarían el fin de semana fuera visitando la familia, eso la verdad es que me alegró porque me daría un poco más de libertad, intimidad o independencia, no porque no la tuviera, sino por la timidez de apenas conocerlos y estar en su casa.

Ese día de sábado aún sería día de convivencia con la familia Jiménez-Jambrina, sobre todo con Nacho y la facción joven (José Luis) y todo el resto de invitados que íbamos a ir recogiendo de sus diferentes hoteles a lo largo del día.

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BsAs y Ushuaia,… (9 – Donde dormí la primera noche)

Nos quedamos tras un enamoramiento alimentario y ya iba siendo hora de acabar el largo día.

Tras la cena y la tertulia anterior y posterior, llevé mis cosas a casa de Ceci y Pato. Me mostraron mi cuarto y las dos casas, durante la noche, se separaron de su unión.

La casa cuenta con un gran salón y una cocina a abierta a este, una semiterraza-lavadero, el baño, el cuarto principal y una especie de vestidor-despacho-cuarto de invitados, ese era el mío.

Allí estaba el ordenador, una tele bastante gigante y mi sofá-cama, más que de sobra para mi, que duermo en cualquier parte.

Dada la todavía escasa confianza y lo largo del día, nos acostamos rápidamente y no recuerdo que hubiese charlita antes. Solo las típica palabras de acogida de: puedes usar esto, puedes usar aquello, coge de la nevera lo que quieras, pide lo que falte, etc.

Una vez en mi cuarto, a solas, descubrí que daba a una especie de terraza con muchas plantas, pequeña pero agradable. A través de las cortinas de las enormes puertas de cristal se veían las luces de la ciudad, las luces de neón, diría para ser literario, pero no, eran simples luces.

Puse la tele para curiosear un poco, escribí en la libreta que me llevé para compartir mi viaje y me dormí.

Esa fue mi primera noche en Argentina, en la ciudad de Buenos Aires.

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Conciertos

Me levanto el domingo por la mañana y, mientras miro el correo en el ordenador, me sale en la tele un concierto. Un concierto que intuyo acabando, un concierto de multitudes entregadas.

Canta ahora un chica con tintes de rockera, pero con vestido negro arreglado y zapatos de tacón; dice algo de “quiero vivir, quiero gritar, quiero sentir el universo sobre mi…” he tenido que ir al google para, en dos segundos, saber quién era: Amaral. Ahora se ha hecho una canción a dúo con un tal Antonio que habla de espías, pelo de mujer y deseo; no consigo saber quién es. Solo ha hecho una canción, el turno a pasado a “La chica de ayer”, un clásico, con Nacha Pop.

Está claro, el concierto está en las últimas; en la parte romántica, donde las masas entran en trance y la parejas de una noche se abrazan. Muchos nunca se volverán a ver. En la parte donde los solitarios echan de menos compañía y los acompañados se acuerdan de ella.

Me llama la atención, supongo que hacía tiempo que no veía un concierto emotivo sin cantantes cursis, creo que el último fue en un reportaje sobre Antonio Flores y fue hace bastantes años…

Saludos a todos.

PD: luego han seguido Lolita con un poco de más marcha y Sabina, con “Princesa”, una de mis preferidas… con diferencia. Todos a una sola canción.

PD: pero discrepo, nunca es demasiado tarde… princesa.

PD: y sigue con 19 días y 500 noches en el dúo Sabina-Estopa, Estopa solos y Bisbal solo ( se ve que el dúo Estopa-Bisbal… no quedaba bien), Ana Torroja con “Barco a Venus”…

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Cambios

Efectivamente, he hecho algunos cambios en la bit. Ya era hora, hace tiempo que quería poner mi mensaje de bienvenida 🙂

Lo de las fotos es porque alguno me ha comentado que sin foto es muy difícil saber quién soy, y que por mucho que cuente no se puede llegar a identificarme. No estoy de acuerdo, pero por si acaso ahí van las fotos 😉

Además en vista de que soy perezoso y no me veo ilustrando mis artículos, me estoy planteando abrir un fotoblog o un catálogo de fotos online. En cuanto haya novedades aviso…

Por alusiones del comentario de Laura del artículo anterior:

Vaya, está más personalizado ahora el blog. Menudo contraste en las fotos ¿no? (parece que has perdido bastante pelo por el camino jeje).

En la infantil pareces un Oliver Twist, tímido y modosito. En la de al lado, bueno, no pareces tan modosito pero está chula (creo qye te la hice yo el año pasado en el cumple de D.), por no hablar de la camiseta tan “original” que llevas…;-)

Respecto a la cara de “no tan bueno” de ahora… porque me pilló ese día, porque yo sigo teniendo cara de bueno y de joven…. y que lo soy… 🙂

Y verme con ese flequillo de pequeño… que agobio, como se nota que he madurado y ahora sé lo cómodo que es no peinarse jajajaja

(gracias por la foto que, por cierto, fue sin posar…)

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