Lbertad, ética y determinismo

imagen de abejaruco
http://www.birdsafaris-uganda.com/images/bird%20watching.jpg

El determinismo es uno de mis temas preferidos. Es algo sobre lo que he pensado mucho, he leído bastante y he discutido un poco.

El determinismo absoluto del que estoy convencido y sin el que no le encuentro sentido al mundo, ni valor a la ciencia, me ha llevado más de una época de frustración por mis propias conclusiones. Aunque hoy día ya lo llevo la mar de bien y quizá en breve explique porqué en este espacio.

Sin embargo, hoy sólo me centraré en la cuestión que plantea este artículo que me envía mi padre sabiendo que me interesa el tema:

http://www.tendencias21.net/index.php?action=article&id_article=1025045

(Debería leerse el artículo anterior para poder entender bien la reflexión siguiente.)

La cuestión clave del artículo es ¿qué pasa moralmente con nuestros actos si todo está determinado, incluyendo nuestros actos?.
Yo, después de haber superado sin problemas la desagradable realidad de que todo está determinado, lo tengo muy claro: el determinismo no influye en la responsabilidad ética.

Y para ello no hay nada mejor que aclarar que es la responsabilidad. La responsabilidad, para mi, no es la cualidad de que nuestra conciencia sea responsable de nuestros actos, sino la cualidad de que nosotros, todo nuestro ser, sea responsable de sus actos.

Y es evidente que, exista o no libre albedrío, uno es entonces responsable de sus actos (ya sea solo por causa de su conciencia o por causa de sus reacciones neuronas-cuerpo-entorno). Y de este modo es como somos responsables, no se juzgan nuestros actos conscientes, se juzgan nuestros actos.

Un ejemplo:

(En mi opinión)
– Si yo miento y soy consciente y no lo evito: eso merece un juicio (digamos X).

– Si yo miento y soy consciente y no lo evito por, supongamos, una enfermedad que me lo impide: también estoy mintiendo y el juicio que se merece es muy similar al anterior pero debería tener alguna diferencia, llamémosle atenuante, por la enfermedad. (Digamos X-n).

Es decir que, el hecho de no poder evitarlo, sólo influye si se compara con el mismo hecho siendo evitable.

En el caso del determinismo, todos tenemos la “enfermedad” que nos impide evitar hacer las cosas libremente, luego no se puede comparar el juicio (X-n) con el de alguien libre (X). Así que da igual cual sea la diferencia, lo importante es la base (X). Si no hay forma de comparar, no hay diferencia práctica (n) y sólo debemos fijarnos en la X.

La ética está a salvo.
¿No estamos de acuerdo? seguro que sí.

PD: llamo al juicio “X” y a la diferencia “n” para no entrar en discusiones de si “X” es positivo, si “n” es negativo, etc. No es una cuestión de valorar positiva o negativamente. Hablamos de juicios neutros, ya que del mismo modo que con el determinismo algunos querrían quitar responsabilidades sobre las malas acciones, también habría que quitar mérito sobre las buenas.

PD: añado el artículo externo en pdf: La_duda_sobre_el_libre_albedrio_quiebra_la_etica.pdf

3 Replies to “Lbertad, ética y determinismo”

  1. Uf, Darío, te confieso que he leído y releído tu comentario y me ha costado entender a lo que te referías, y todavía sigo sin estar completamente seguro de haberlo comprendido.

    Te expongo yo mi punto de vista con un ejemplo: imagina que existe una diana con un punto central que representa la verdad absoluta, la perfección, sobre un tema en concreto. Todos lanzamos un dardo hacia esa diana, y ese dardo puede caer más o menos cerca de ese punto exacto, pero nunca (creo) justo en ese punto. Se verá influenciado por el viento, la aerodinámica del dardo, nuestros nervios, etc. Cuanto más cerca o más lejos caiga ese dardo del centro, más positivas o más negativas serán nuestras críticas sobre el tiro realizado, aunque la trayectoria y el destino final del dardo dependa de todos esos innumerables factores que lo determinan.

    El caso es que, sea cual sea el resultado de ese tiro, yo soy el tirador del dardo, por lo que soy responsable de dicha tirada, sean cuales sean las causas “externas” que me hayan beneficiado o perjudicado en ese tiro.

    Hablando del determinismo, yo también creo en él. Algunos, sobre este tema, pensarán: “si todo está ya escrito, ¿qué sentido tiene la vida?” Yo te explico cuál es el sentido que yo le veo: que ninguno de nosotros sabemos qué es lo que va a pasar. Por poner un ejemplo, cuando vemos por primera vez una película, sabemos que esa película ya está terminada, que todo está ya grabado, que no hay posibilidad ninguna de que esa película cambie lo más mínimo; sin embargo, vamos al cine a verla, y disfrutamos con cada escena, con sus intrigas, sus sorpresas, su acción, sus momentos románticos…

    Es curioso ver cómo la ignorancia nos hace dar sentido a la vida. Teniendo esto en cuenta, yo me pregunto: ¿qué pasará si un día la Ciencia encuentra la forma de predecir nuestro comportamiento exacto ante las distintas situaciones que ocurran en nuestras vidas?, ¿será, quizás, como si nos contasen previamente la película, perdiendo de esta forma la ilusión y las ganas de verla?

    Otra pregunta que me hago es: ¿no nos dirige la Ciencia hacia una visión materialista, sin emociones, del mundo? ¿qué es mejor, creer en Dios o en los Reyes Magos, o saber la verdad y perder toda la magia y la fantasía que nos transmite estos seres? ¿Perderemos la alegría y nos convertiremos poco a poco en puras máquinas a medida que sepamos más y más sobre la realidad de las cosas?

    Será mejor que me acueste ya, que mañana hay que trabajar. Gracias por hacerme pensar un rato.

    1. Vaya, por lo que me cuentas creo que sí, que estamos de acuerdo en casi todo:

      – como tú dices, sea cual sea el resultado del tiro, todos somos responsables de él. Y el viento que sopla (el determinismo) sopla para todos por igual.

      Tu ejemplo sería un ejemplo de determinismo positivo. Es decir, dar en la diana, para los que no atribuyen responsabilidades si hay determinismo, no tendría ningún mérito. (Yo no opino así).

      – En como la ignorancia (respecto al futuro) da sentido a la vida (y permite “vivir” pese al determinismo).

      Un abrazo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *