Buenos Aires y Ushuaia, un viaje en diferido (6 – Buenos Aires)

Con bastante retraso, intentemos dar de nuevo un empujón a este viaje… 🙂Nos quedamos paseando por BsAs. Recién llegado a al ciudad, con la noche de avión, el cambio horario, la “emoc¡ón” de los primeros momentos y, allí estaba, como un machote gallego ;-), dispuesto a echar un vistazo a la ciudad.

Ahora tengo muy claro lo que hicimos (el recorrido), pero en aquel momento no tenía ni idea. Margarita nos iba contando un montón de cosas (esto es aquello, aquello es esto, etc.) pero la verdad es que, con la nula preparación del viaje que había hecho y mi absoluta incultura sobre la ciudad, me resultaba bastante complicado asociarlo a cosas históricas, famosas o políticas. Eso sí, al menos durante el paseo iba intentando hacerme una idea del plano del sitio y de por donde andaba el camino que había hecho mi remis hasta la casa 🙂

Conclusiones primeras:

BsAs era distinto a otras ciudades que yo conociera. La gente se parece a la de aquí pero las calles no. Y aún así las calles se parecen algo a las de aquí y la gente no. ¿Contradictorio? no tanto. Resumiendo mucho yo diría que BsAs es algo así como una ciudad americana llena de hispano-italianos americanizados.

Calles anchas, edificios grandes pero no necesariamente coloniales, mucha gente, mucho ruido (ya hablaremos de eso…), muchos coches y, desde luego, un estilo de población que no es el de los recatados americanos. Los argentinos, hablan, te miran, te acosan y para nada destacamos los españoles como chulescos o pendencieros, si acaso, allí somos los tímidos…

Me llamaron la atención las esquinas con barandilla de casi todas las avenidas por las que pasamos. Una barandilla durante los primeros cinco metros de acera de cada una de las cuatro esquinas de la calle. Eso te impedía cruzar por allí y te obligaba a llegar hasta el semáforo para hacerlo. Cosa que no estoy acostumbrado a hacer en mi ciudad natal (Sevilla-España) y que luego comprendí que era muy útil: dios, que caos de circulación hay en BsAs…

En Londres si que recuerdo haber visto esas vallas en las esquinas de los cruces, y quizá también en alguna de Pittsburgh, pero claro, en Unaited States, la gente es suficientemente civilizada como para no necesitar esas cosas…

Otra observación que saltaba a la vista era que absolutamente todas las calles eran perpendiculares y de un solo sentido, como decía antes, muy al estilo americano :-).

Después de andar bastante por esas avenidas grandes y llenas de gente (espero sentar precedente y poner alguna foto ilustrativa más adelante ;-)), nos adentramos en una avenida peatonal que sí me resultó completamente familiar. Joder, estaba en la calle Tetuán o Sierpes de Sevilla. Tiendas a ambos lados de la acera, montones de gente comprando cosas “caras” y grupos de personas actuando o bailando por la acera (ninguno pidiendo). Pero, ¿que fallaba aquí?.

Aquí fallaba que, a diferencia de mi país, había un ejército de acosadores-vendedores en la puerta de cada establecimiento y, según ibas pasando, se acercaban a ofrecerte toda suerte de productos y a proponerte que entrarás a mirar. Y cuando digo un ejércio no exagero en absoluto.

Supongamos que la fachada media de una tienda son cinco metros, esa avenida podía tener perfectamente un kilómetro de largo, por dos aceras y por, al menos, un vendedor fuera de la tienda a la caza del cliente: hagan cuentas…. unos 400 puestos laborales solo en eso… vale, no es un ejército pero son bastantes no?? 😉

Cabe también destacar que eso no es nada americano, no lo del acoso sino lo de las tiendas. ¿Dónde se ha visto allí que haya una avenida entera de pequeños establecimientos que no son de comida!!?… La existencia de calles como “Florida”, que así se llamaba, son el vivo ejemplo de la mezcla que hay allí: estilo práctico americano pero gente del viejo continente. Además hay otra cosa muy significativa, ¿recuerdan esa picaresca española que no existía en USA? pues no lo duden, en BsAs sí existe y, posiblemente, evolucionada…

Pero, continuando con el acoso… si tan solo fuera que estaban en la puerta y te animaban a a entrar, no sería tan llamativo, pero, sinceramente, no era así. Las primeras impresiones sobre la seguridad / in-seguridad de la llegada no eran mucho menos impactantes que esto. Estos tipos comenzaban a hablarte antes de llegar a sus cinco metros de fachada, te hablaban, hablaban y hablaban persiguiéndote hasta los cinco metros de la siguiente, juntándose con el otro acosador como en una carrera de relevos en la que por unos momentos coinciden los dos a la vez y tu te preguntas ¿será que aquí el “no me interesa”, “no gracias, no quiero nada”, “no gracias, estoy de paso”, un simple “no” o un silencio no significan lo mismo que en mi país?.

A mitad de esa avenida, tras cálculo que unos tres kilómetros de paseo total y sobre las doce y media de la mañana, nos paramos en una esquina en donde habíamos quedado con Nacho. Curiosamente en una tienda de esa esquina había polos (de vestir) fredperri (no sé si se escribe así), son esos de la corona de laurel, que hacía años que no los veía en España. Igual esto a nadie le interesa pero a mi me pareció curioso.

Por supuesto, aprovechando nuestros diez minutos de espera en esa esquina, alguno de los acechadores de alrededor cruzó a ofrecernos su mercancía en vista de que nosotros no íbamos a continuar.

Como ven, las primeras impresiones no es que fueran nada típicas pero tampoco nada asombrosas. Por ahora eran solo impresiones rápidas de la ciudad “por fuera” al final de este viaje ustedes podrán decidir si saqué algo más “de dentro”.

Ahora les dejo para seguir de inmediato con “mi nueva familia“…

One Reply to “Buenos Aires y Ushuaia, un viaje en diferido (6 – Buenos Aires)”

  1. No, no había pasado por alto este otro relato del viaje. No consigo imaginarme las calles de Buenos Aires porque no tengo apenas referencias para imaginar, ni de fachadas, ni de avenidas, ni calles, ni tiendas, ni nada.

    Voy a tener que autoinvitarme un día a una sesión de fotos del viaje, a ver si así me aclaro un poco, y ya de paso ver también las de el viaje anterior, a EEUU, que tampoco he visto, aunque de ese viaje he oido más descripciones y detalles).

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