Repugnante incoherencia política.

Viernes, 3 de septiembre del 2010


Imagen del dictador Castro.

No puedo entender como tenemos en este país multitud de voces afines al gobierno clamando por desenterrar fosas, quitar estatuas y cambiar el nombre de las calles en nombre de una (limpieza) de la memoria histórica y luego me encuentro que el canal público de noticias "24 Horas" dedica más de 20 minutos a retransmitir en directo un acto público de un dictador cubano al que los periodistas y reporteros de esta cadena pública se refieren como "Líder de la revolución".

Será líder de la dictadura, no líder de la revolución ¿no? o acaso la revolución todavía sigue.

Porque creo que allí, la única revolución que todavía hay, es la de los que piden democracia. Revolución que este señor (calificativo que dudo que se merezca) se encarga de aplacar impunemente mientras los cargos del partido en el gobierno van a allí a expresar su apoyo al régimen dictatorial con la excusa de mejorar las relaciones.

Se ve que este país de imbéciles no está tan mal visto matar y encarcelar a opositores de Castro como a opositores de Franco porque claro, Franco era malo muy malo (que lo era) y Castro no.

Castro es un dictador comprensivo al que tienen que estarle agradecidos los cubanos por haberles conseguido un nivel de vida tan bueno. No puedes opinar de ciertas cosas, no puedes salir del país sin permiso, no hay libertad de prensa ni elecciones pero... se vive muy bien.

Y así lo ven nuestros políticos y así parece que quieren que se muestre en la televisión pública que yo también pago.

Incoherencia política se llama a eso de forma objetiva y, como poco, de forma subjetiva, se llama poca vergüenza y basura demagógica.

Botas Chirucas - El buen hacer de una marca.

Domingo, 18 de julio del 2010




Hace más de 15 años, cuando tenía 16 ó 17 años compré mis primeras botas Chirucas para hacer el Camino de Santiago.

Eran unas botas sencillas, con parte de cuero y parte de nylon. Hoy en día todavía las uso a veces en el campo, donde las tengo como calzado de reserva. Me quedan estrechas porque mi pie ha crecido y los tacos de la suela están gastados. Pero las botas están ahí, perfectas.

Durante esos años tuve algún calzado más de esa marca y, a finales de 2005, compré mis segundas botas Chirucas para un viaje a Argentina en el que iba a pasar por Ushuaia.

Estas segundas, por su destino, me las recomendaron en una tienda de montaña: buen precio, suela termosellada (impermeable) y muy cómodas. Tan cómodas que luego han estado en Inglatera, en Francia, en Portugal, otra vez en Argentina (en Patagonia y en Iguazú) y en todos los veranos o salidas a campo por España.

Han aguantado tierra, lluvia, hielo, hierba, barro y arena de playa.

Curiosamente, hace un par de meses, descansando de una excursión por el Guadiamar, por lo nuevas que parecían, pensaba en cuando tendría que cambiarlas por otras. Todo el exterior estaba perfecto, ni un raspado y ni un roto; el interior parecía nuevo y sólo la suela tenía los tacos algo gastados, pero vamos, lo normal.

A la vuelta de esa misma excursión, noté que algo se me había enganchado en la suela y cuando miré descubrí que no era así, que era la propia bota. Por alguna razón, una parte de la suela se había despegado y colgaba del pie.

El trayecto de vuelta de la excursión estuvo marcado por mi sorpresa ante la casualidad de los pensamientos previos y por la tristeza de que estando "nuevas" les hubiera pasado eso a las botas y que ahora tuviera que buscar otras similares.

Además, debido a la cercanía del verano y de las posibles actividades vacacionales, era un poco fastidioso.

Dediqué unos días a buscar unas sustitutas. Mi idea, desde luego, era que también fueran Chirucas y ya estaba casi decidido a comprar el mismo modelo o uno que había visto un poco más técnico y que me había gustado, pero la duda de si con el tiempo podría sucederles algo similar me frenaba.

Las primeras duraron más de 10 años; las segundas, estando nuevas, sólo 5 ¿estará afectándoles la sociedad de consumo? ¿podría dentro unos años, estando la bota aparentemente bien, despegarse la suela de repente en un momento inapropiado?

Y esto es lo sorprendente del asunto, para quedarme tranquilo, antes de comprarme otras de la misma marca, trasladé mis dudas a calzados FAL (Chiruca). Les comenté mis impresiones y mis dudas.

Hola,

Quería comentarles que he tenido varias botas suyas, algunas las he dejado en herencia y con más de 10 años de antigüedad todavía hacen el avío de mis sobrinos.
Siempre he estado muy contento con ellas y siempre me han dejado pasar buenos momentos con el pie cómodo y bien protegido.

Sin embargo, les adjunto las fotos de unas Chiruca Hunter que compré a finales de 2005. Sólo las he usado para caminatas por monte no escarpado y en algún caso con algo de nieve.
Están perfectas en todos los sentidos, las suelas no están gastadas y el interior está impecable. Pero, en una paseo de hace un mes por un arroyo, a una de ellas se le despegó, sin más, una parte de la suela del talón.

Entiendo que las botas no están en garantía ni yo estoy buscando una compensación. Lo que me gustaría es que me comentarán porqué ha podido pasar eso cuando las suelas ni siquiera están gastadas y en otros modelos eso no ha pasado.

Quiero comprarme otras similares pero no me gustaría que me pasara lo mismo.

Es una pena que unas botas que están aparentemente nuevas tengan que dejar de usarse por algo así, además me preocupa que, sin ningún signo externo que lo indique, uno no sepa cuando puede pasarle algo así (y quedarse tirado en medio de un viaje).

Quedo a la espera de su respuesta.



Ante mi sorpresa, directamente me respondieron que las botas tenían arreglo, que se las enviara explicando el problema y que ellos las reparaban (sin coste) y me las devolvían (a portes pagados).

Hace unos días, dos semanas después del envío, he recibido de vuelta en mi casa las mismas botas con la suela completamente nueva en ambos casos (aunque sólo una de ellas estaba despegada).

Así da gusto comprar productos de una marca que, encima, con muy buena calidad, suele tener un precio menor que la media.

No puedo dejar de compartir desde aquí mi buena experiencia y alabar el buen servicio de esta marca.

Yo sí sé de qué marca voy a seguir comprando el calzado que necesite.

Un saludo.

http://www.chiruca.com/




Esquivando las nubes

Martes, 20 de abril del 2010




El domingo 18 de abril no se preveía mucha lluvia y decidí acercarme en moto al club donde voy a nadar.

Sobre la una, mientras estaba en el agua, con el gorro y los tapones puestos, se escuchó un trueno que no dejó indiferente a nadie.

Al cabo de pocos minutos el agua sonaba con fuerza sobre la cubierta de invierno de la piscina y en pocos minutos más empezaron a calarse algunas gotas por las juntas.

Duró poco, después de un cuarto de hora dejó de llover.

Entre largo y largo yo ya había comenzado a plantearme como iba a hacer la vuelta a casa, teniendo sólo impermeable para el cuerpo.

Tenía claro que lo más lógico era volverme sin cambiarme, con el bañador y las chanclas, y pasando en la moto de la lluvia. Aunque lo de las chanclas de piscina en la moto (no son ni sandalias) no me convencía mucho.

Seguí nadando y cayeron varios chaparrones más, todos de igual fuerza y separados por unos quince-veinte minutos de calma total.

Salí del agua y, mientras me secaba (que ironía) y seguía dándole vueltas al asunto, cayó otro chaparrón.

Al final, aunque lo del bañador me atraía bastante, decidí volverme vestido, concienciado de mojarme.

Salí del vestuario y cuando iba hacía la moto empezó a llover de nuevo. Me cobijé en un porche cercano a la moto y mientras esperaba los 10 minutos de rigor empecé a fijarme en las nubes.

No era la lluvia de otros días, todo cubierto. Esta vez eran auténticos chaparrones de tormenta localizada. Se veía perfectamente como la nube que estaba dejando el agua en ese momento estaba pasando por encima mía y como después venía un claro con otras manchas negras a los lados. Con un poco de suerte no me mojaría y lo más que se perdía por probar era poner la ropa a secar.

Dejó de llover y empecé el camino a casa pensando en el recorrido más corto y que siguiera al claro de nubes. Por desgracia, a los quinientos metros, un atasco y un policía me tuvieron parados cinco minutos. Tiempo suficiente para que mi camino previsto se viera amenazado a lo lejos por una nube negra.

Cambié de dirección y tomé una ruta alternativa por donde veía que todavía estaba claro. La idea era volver a casa sin desviarme mucho pero siempre buscando ir hacia los claros.

Creo que, además de los seis-siete kilómetros normales, hice uno extra esquivando nubes, pero puedo asegurar que realmente fue eso: esquivar nubes.

Desde la moto veía perfectamente en el cielo como las nubes negras se iban moviendo con el viento y como podía esquivarlas desviándome cien metros arriba, cien metros abajo.

De hecho a trescientos metros de casa, en la recta final, me pareció ver que allí estaba lloviendo y pensé en llamar para preguntar si allí llovía y decidir si me esperaba un poco a seguir avanzando.

Decidí arriesgarme, estaba completamente seco y a punto de llegar, había que darle emoción al final.

Entré en el garaje sin una gota. Cuando aparqué y subí a casa (menos de tres minutos desde que yo había entrado) tronó de nuevo y diluvió en mi calle... pero yo ya estaba en casa, mirando tranquilo desde la ventana las nubes que había esquivado.



Finales de series.

Jueves, 31 de diciembre del 2009


Imagen de la calle Florida de Buenos Aires. Ese cartel en realidad no tiene nada que ver con la serie.
(Imagen de la calle Florida de Buenos Aires.
Ese cartel en realidad no tiene nada que ver con la serie.)


Ayer vimos el capítulo final de la cuarta temporada de la serie Dexter.

Un final duro, sin posibilidad de ilusiones. Un final que te hace irte a la cama con mal sabor de boca.

Cuando el capítulo ya te lo ha mostrado todo, cuando ya no quedan dudas, cuando todo es... perfecto, la serie vuelve a darte un mazazo psicológico y no sabes que pensar.

Hacía tiempo que no veía un final tan desesperanzador e incómodo. Pero, cuando pasan los minutos, y las horas, y uno lo asume, no queda más remedio que reconocer que la serie es fiel a si misma. Esta no es una serie infantil, no es un cuento de hadas, es una buena historia basada en la maldad de los humanos.

Baste decir que su protagonista es un asesino en serie y que es una de las mejores personas que aparecen en la serie, en comparación con el resto de los personajes (personajes que son bastante normales y realistas).


Por otro lado, hace unas semanas vimos el capítulo final de Los Soprano.

El capítulo final de los soprano es odiado o aclamado por todos los que los han visto. También es un final impactante e incómodo, pero no es duro. Es todo lo contrario. Es un final abierto a la esperanza, abierto a la imaginación. Uno puede tenerlo claro y asumir la tragedia, pero es voluntario, que no es poco.

A mi personalmente, el final de Los Soprano, no me gustaba al principio pero, cuanta más veces lo vi (son 2-3 minutos) y cuantas más explicaciones (subjetivas) de la gente fui leyendo, más me ha ido gustando. Hasta encantarme.

Son dos finales similares, pero completamente diferentes. Dexter no te deja opciones, y la que hay es molesta; Los Soprano te deja muchas, y eso te obliga a pensar y te incomoda.

Estoy convencido de que será poca la gente que haya visto las dos series y menos aún las que hayan visto en poco tiempo los dos finales pero, no me cabe duda, de que cada uno de ellos ayuda a valorar el otro.

PD: os dejo un final de Los Soprano explicado en youtube.
(No pulses si no quieres ver el final) http://www.youtube.com/watch?v=PRv2bO0fces





París, París...

Viernes, 2 de octubre del 2009




Este verano por fin me tocó conocer París, la capital de Europa, la competencia de Nueva York. La ciudad a la que todo el mundo criticaba mis reticencias por visitarla.

Ahora ya he ido, ya puedo opinar... con conocimiento.

París está bien. París, como centro cultural, creo que es inmejorable y ciertamente tiene muchos sitios bonitos y miles de cosas que ver pero no, no me parece: maravillosa, ni grandiosa, ni el sitio que uno no se puede perder (a no ser que sea para poder hablar de ella sin que le critiquen a uno por no conocerla).

A parte claro está, que está llena de franceses, algo que, para un paleto arcaico como yo, resulta incómodo. Por no hablar de que cuando no hay franceses es casi peor, dada la cantidad de turistas (que no extranjeros) que circulan por allí.

Lo que más me gustó, la Torre Eiffel de noche y su vista desde la Plaza de Trocadero.

Lo que más me decepcionó, lo chica que es la Torre Eiffel. Sí, chica, comparado con lo que yo me esperaba. Yo esperaba un auténtico mastodonte, algo grandioso y descomunal que me hiciese sentir pequeño. Nada de eso. Es muy bonita de noche, pero si te quieres sentir pequeño ponte debajo de cualquier rascacielos mediano de Nueva York.

Como cosas curiosas y menos típicas: las catacumbas, realmente impactantes; y los jardines de Boulonge, verdaderamente un bonito bosque en la ciudad.


Como comparaciones odiosas:

- Que por el centro de París lo que más hay son turistas y franceses que viven de ellos, pero pocos que hagan su vida allí. Mientras que en Londres, por ejemplo, hay turistas, pero también hay mucha gente autóctona o extrajera haciendo su vida allí.

- Y que todo está muy separado, porque París es muy grande; mientras que Lisboa o Praga, ciudades que también tienen mucho encanto y mucha historia, tienen todo más juntito. Aunque para hacer justicia hay que decir que desde luego ninguna de esas ciudades tiene tantísimos monumentos tan bien pensados y diseñados como París.

Y si hablamos de precios y de cercanía... un fin de semana en Lisboa, es la mar de agradable, relajante y encantador y está a un tiro de piedra.

Saludos.