Viernes, 2 de octubre del 2009




Este verano por fin me tocó conocer París, la capital de Europa, la competencia de Nueva York. La ciudad a la que todo el mundo criticaba mis reticencias por visitarla.

Ahora ya he ido, ya puedo opinar... con conocimiento.

París está bien. París, como centro cultural, creo que es inmejorable y ciertamente tiene muchos sitios bonitos y miles de cosas que ver pero no, no me parece: maravillosa, ni grandiosa, ni el sitio que uno no se puede perder (a no ser que sea para poder hablar de ella sin que le critiquen a uno por no conocerla).

A parte claro está, que está llena de franceses, algo que, para un paleto arcaico como yo, resulta incómodo. Por no hablar de que cuando no hay franceses es casi peor, dada la cantidad de turistas (que no extranjeros) que circulan por allí.

Lo que más me gustó, la Torre Eiffel de noche y su vista desde la Plaza de Trocadero.

Lo que más me decepcionó, lo chica que es la Torre Eiffel. Sí, chica, comparado con lo que yo me esperaba. Yo esperaba un auténtico mastodonte, algo grandioso y descomunal que me hiciese sentir pequeño. Nada de eso. Es muy bonita de noche, pero si te quieres sentir pequeño ponte debajo de cualquier rascacielos mediano de Nueva York.

Como cosas curiosas y menos típicas: las catacumbas, realmente impactantes; y los jardines de Boulonge, verdaderamente un bonito bosque en la ciudad.


Como comparaciones odiosas:

- Que por el centro de París lo que más hay son turistas y franceses que viven de ellos, pero pocos que hagan su vida allí. Mientras que en Londres, por ejemplo, hay turistas, pero también hay mucha gente autóctona o extrajera haciendo su vida allí.

- Y que todo está muy separado, porque París es muy grande; mientras que Lisboa o Praga, ciudades que también tienen mucho encanto y mucha historia, tienen todo más juntito. Aunque para hacer justicia hay que decir que desde luego ninguna de esas ciudades tiene tantísimos monumentos tan bien pensados y diseñados como París.

Y si hablamos de precios y de cercanía... un fin de semana en Lisboa, es la mar de agradable, relajante y encantador y está a un tiro de piedra.

Saludos.











Viernes, 2 de octubre del 2009





Este verano hemos tenido una "simpática" mascota durante dos días.

El jueves 29 de agosto, ya de noche, estaba yo sentado en la silla del ordenador cuando vi un pájaro volando por el salón. Resultó que no era un pájaro, sino que era nuestro batman particular.

Cuando ya me acerqué a gatas por el salón vi que no, que tampoco era el superhéroe, sino un simple murciélago de verano, bastante bien criado por cierto, que se nos había colado en casa.

Tras observarlo un rato, y tirarle unas cuentas fotos, el murciélago, que parecía más nervioso que nosotros, se calmó y se enganchó bocabajo detrás del mueble del salón. Aprovechamos y abrimos todas las ventanas esperando que saliera por la noche mientras dormíamos.

Por supuesto, a la mañana siguiente seguía allí la mar de a gusto, exactamente en el mismo sitio. Me miró un poco y le faltó pedirme el desayuno.

El resto del día lo pasó bastante tranquilo, hasta por la tarde, que se me ocurrió darle un cachito de pollo enganchado en un alambre (era la carne más pequeña que se me ocurría que se podría parecer a un insecto).

Al acercárselo el bicho empezó a hacer ruido y a tirarle bocados de ataque, no sin cierta gracia porque parecía que a cada bocado que daba se replanteaba si seguir atacándolo o saborearlo.

Finalmente, harto de que yo lo molestará intentando alimentarlo, se puso otra vez a volar por el salón, hasta que descubrió lo bien que se estaba dentro del conducto del aire acondicionado...

Esa noche dejamos todo abierto y nos fuimos a una boda. Al llegar, efectivamente, nuestro chucki (como lo habíamos bautizado por la mañana), ya no estaba.

Pero error, lo que pasaba es que se ve que el bicho se aburría volando solo y hasta que no llegamos nosotros no se decidió a salir de nuevo a hacer vuelos rasantes por la casa.

Dado el cansancio que teníamos, optamos por echarle una toalla por encima en pleno vuelo y soltarlo desde la ventana para poder despreocuparnos de él al día siguiente.

Fue curioso lo del bichito porque, cuando le di pollo no quiso comer, pero cuando lo echamos por la ventana tuvimos que cerrarla porque se empeñaba en volver.

Saludos.

Cata de cerveza

Domingo, 30 de noviembre del 2008


Hace ya tiempo que, en diferentes encuentros, bares, barbacoas, fiestas y eventos con distintos amigos, habíamos escuchado diversas opiniones y afirmaciones de algunos de ellos sobre la cerveza.

Afirmaciones y comentarios del tipo: "la Mahou está asquerosa", "yo distingo la Cruzcampo, la Heineken y la fulanita sin dudas", "la del Lidl no está mal", "la San Miguel es muy mala"...

En esas ocasiones ya habíamos acabado varias veces planteando la posibilidad de realizar una cata de cervezas para salir de dudas y poner a cada uno es su sitio: loado catador o simple fantasmón.

Hace tres semanas, aprovechando un cumpleaños donde íbamos a estar casi todos, organizamos esa cata y, finalmente, se llevo a cabo.

Expongo aquí cómo se realizó y los resultados que se obtuvieron.

- La cata se realizó con 8 cervezas diferentes: Estrella Damm, Cruzcampo, San Miguel, Sagres, Alhambra, Mahou, Heineken y Día Lager Premium.

- A cada concursante se le dio un vaso con dos-tres dedos de cada cerveza (una lata para cada 3).

- Los concursantes no sabían la marca de la cerveza que había en cada vaso, ni sabían las marcas que entraban en la cata. (Era totalmente a ciegas).

- Las cervezas de cada concursante estaban en diferente orden. Es decir la cerveza del vaso del primero no era la misma que la del vaso del segundo (ni que la del tercero). De ese modo no podían realizar comparaciones entre ellos.

- A cada uno de los concursantes se le pidió que apuntara la marca de la cerveza que creía que tenía en cada vaso y, sobre todo, que valorase el sabor de cada cerveza del 1 al 10. (El resultado de las marcas que propusieron no lo he incluido aquí.)

- El total de concursantes fue 6. (Uno de ellos ha sido excluido de los resultados inferiores por no rellenar bien la hoja de resultados.)

- La cata se realizó al final de la noche, por lo que el estado de algunos concursantes no era el más indicado. Por otro lado se habían pasado todo el día bebiendo Cruzcampo.

Por varias razones, es obvio que los resultados obtenidos no son "estadísticamente" representativos, sin embargo estoy convencido de que sí son "naturalmente" representativos.


Resultados originales:






Resultados tratados:

Para mí, lo realmente interesante de la cata, era averiguar qué cerveza gusta más cuando no se sabe que cerveza es y no hay influencias comerciales. (Por eso se ha excluido a Sergio, sólo ha puntuado una de las cervezas.)

Por otro lado, como lo que me interesaba era averiguar qué cerveza gustaba más a cada concursante respecto de las otras, y no todos han usado el mismo rango de valoración, he "normalizado" los datos de cada concursante haciendo que su cerveza con peor resultado obtenga un 1 y la mejor un 10. De ese modo, todos los resultados están distribuidos en la misma escala y es más fácil compararlos.

No sé si esto es muy correcto estadísticamente pero, después de darle bastantes vueltas creo que es lo que más razonable me parece. Para hacer la normalización se ha utilizado la siguiente fórmula:
Valor normalizado = (9 * (V_real - Mín) / (Máx. -Mín.)) +1. (Se ha hecho tanto con los valores (tabla 2) como con las dos medias.)



En cualquier caso, puede observarse en la gráfica que los resultados no varían mucho normalizados o sin normalizar.


Conclusiones:

- Cruzcampo, gana de calle...

- Mahou es bastante apreciada y no tiene nada que envidiar a la sevillana pese a lo que digan algunos. Todo lo contrario que prestigiosa Heineken, que sale muy mal parada.

- San Miguel siempre contenta a todos... vamos que cumple lo de que "donde va, triunfa".

- Con un poco de detalle sobre los resultados se observa también que los que son poco cerveceros valoran más la Sagres, Alhambra y Día Lager que los que no. Es obvio que estas son las de sabor más suave y, concretamente, en la Día Lager todos coincidieron en su sabor afrutado :-o




Ya sólo comentar, a título técnico, que las cervezas se metieron todas en una caja grande de plástico de esas que venden en los chinos para guardar ropa (40x60x80 cm), se llenó de agua y se le echaron cuatro bolsas de hielo. Al final del día estaban tan frías dejé de sentir los dedos cuando saqué las cervezas para llenar los vasos.

Además, como yo soy de la premisa clara de que mejor que sobre antes que falte... había comprado 12 latas de cada marca. Solo participaron 8. Se gastó una lata por cada tres... repetiremos la cata en la siguiente ocasión.

Saludos,

PD: ni comentar las risas que nos echamos con los comentarios de nuestros "expertos" catadores.


PD-2: os dejo aquí las plantillas de word de nuestra cata ;-p

Hoja del concursante
Hoja de control


Lo que sobró de la cata :-)





Lunes, 10 de noviembre del 2008


Hace ya muchos años que heredé (en vida de su propietario) varios libritos recopilatorios de unas tiras cómicas de los humoristas americanos: Johnny Hart (http://en.wikipedia.org/wiki/Johnny_Hart) y Brant Parker (http://en.wikipedia.org/wiki/Brant_Parker)

A mí, de las dos series que heredé, la que más me gustaba era la de "El Reino Tenebroso", "El mago de ID", "Mi señor es un enano", etc. aunque parece que la que se hizo más famosa fue la protagonizada por el prehistórico BC, con los títulos: "El prehistórico B.C.", "¿Qué hay de nuevo, B.C.?", "Hurra por BC", etc.

Con el tiempo, rebuscando en las librerías de segunda mano (http://www.iberlibro.com/), he conseguido recopilar algún título más de ambas colecciones. Y, hace poco, una buena amiga me regaló una recopilación moderna de B.C que se ha editado por el 50 aniversario del personaje.

De este último libro es de donde he sacado esta viñeta, cómica donde las haya y con la que, ¿por qué no?, me siento un poco identificado ;-)






Adjunto también la portada de uno de los libros que más me gustan y que además, por más que pasan los años, no se queda antigua.



Saludos a todos,



Domingo, 28 de septiembre del 2008

Un receta que se me ocurrió un día y que no salió muy mala.
La dejo en imágenes, más sencillo... no se puede ;-)
Para dos personas... bien servidas. Se puede acompañar con una guarnición de patatas fritas en taquitos.


-- Ingredientes --

Carrilladas

Dos bandejas de carrilladas. Unos 700g.




Setas

Dos bandejas de setas. Unos 500g. (Tres bandejas tampoco estaría mal).




Pedro Ximénez

Una botella del Pedro Ximénez (del más barato). Yo suelo usar una de estos.


Además: un poco de aceite, un poco de miel y un poco de agua.


-- Preparación --

Carrilladas doradas

Para evitar que luego se peguen, se doran las carrilladas en una sartén a fuego fuerte por ambas caras.




Carrilladas doradas

Las carrilladas que están listas se van pasando a la olla.




Todas las carrilladas en la olla

Con un poco de aceite en el fondo, se recolocan todas las carrilladas en la olla. Si son muchas se pueden poner de canto.



Riego con vinoRegadas con vino
Cuando el aceite esté calentito y se haya visto que las carrilladas no se pegan, se les da un buen riego con vino. Cerca de media botella, hasta que quedan cubiertas por la mitad.




Setas
Sin mover de abajo las carrilladas, se les echan encima las setas. Que queden sobresaliendo de la olla si hace falta. Y se les echa por encima otro buen chorreón de vino.




Setas

Como al principio no caben, no hay que forzarlas, se les pone la tapa encima sin que cierre del todo.




Setas pochas
Setas tapadas
En un rato las setas habrán encogido, estarán mas pochas y se podrá cerrar la tapa. No hay que moverlas ni hacer nada. Las setas se van haciendo solas con el vapor de la olla.




Setas con color

En unos 45 minutos el guiso ya empezará a tener un color apetitoso.




Ajuste de agua

Si el guiso comenzara a quedarse seco y todavía no estuviera tierno, se puede echar un poco de agua para alargar la cocción (o más vino...).




Un poco de miel

Al que le guste, cuando la cosa ya tenga color, se le puede añadir un chorreón de miel para darle un poco más de sabor.



Guiso casi listoGuiso listo
Cuando las carrilladas se puedan partir fácilmente, apretando la paleta de madera contra ellas, la carne ya estará tierna y el guiso ya estará listo.




Reloj
Y eso es todo.



En total, desde que se pogan las carrilladas en la olla, pasará de una hora a una hora y media hasta que la carne esté tierna.

En ningún momento habrá que remover el guiso, pero será buena idea darle algún meneo de vez en cuando y girar un poco la olla para comprobar que no se está pegando.

Una vez que empieza a hervir, el fuego no tiene que estar al máximo, con que esté burbujeando vale.

Y, lo suyo es que la salsa quede espesita pero, si la carne ya está tierna y todavía queda mucho líquido... pues habrá que recurrir a la maizena.


Saludos.