Donde las cosas funcionan. 10. Espectáculos a lo grande.

Domingo, 6 de enero del 2013

Mormon Tabernacle Choir

Mañana del día de Reyes en España, 6 de enero. Enciendo la televisión a primera hora, sobre las 8:00 u 8:30, y me encuentro que empieza el programa de Televisión Española "Los conciertos de la 2". Lo dejo puesto porque, a veces, tienen música interesante y, poco a poco, comienzo a darme cuenta de que esta vez lo que muestran no es un concierto normal.

El lugar del concierto es gigantesco, no se ve el fin del público. Y no es sólo un concierto, es un espectáculo.

Hay cuatro grupos de coros cantando, una orquesta completa y un grupo de bailarines que danza o hace pequeñas representaciones según la pieza que tocan. ¿Qué es?

Desde luego, el Concierto de Año Nuevo de Viena que solía poner mi padre todos los 1 de enero junto con los saltos de esquí, estaba bien pero... era distinto. Sonaba bien, era agradable, era elegante, era clásico pero, ni de casualidad, era grandioso como este.

Tras mirar la guía interactiva de la TV salgo de dudas. Lo que están poniendo es "The Spirit of Giving", un fragmento del concierto completo "Once Upon A Christmas" del coro Mormon Tabernacle Choir celebrado en el Temple Square de Salt Lake City (USA, Utah), un complejo multiusos de 40.000 metros cuadrados. En concreto, el concierto se da en el edificio Salt Lake Tabernacle, con capacidad para 8.000 personas sentadas... casi nada.

Y es que, a veces, uno se sorprende comparando las cosas mas inesperadas para, simplemente, volver a darse cuenta de lo evidente, que cuando se trata de hacer espectáculos a lo grande, los americanos no tienen rival. Y no estamos hablando sólo de cantidad, estamos hablando de calidad. De calidad en los detalles del conjunto, los colores, los decorados; de calidad en los recursos de la orquesta; de calidad en el coro.

Este es uno de esos casos en los que una imagen (vídeo) vale más que mil palabras.



Les dejo también el enlace al vídeo en grande en la propia página web de TVE, por si falla el de arriba.
http://www.rtve.es/alacarta/videos/los-conciertos-de-la-2/conciertos-2-the-spirit-of-giving/1643156/

También dejo un enlace por si se quieren guardar el vídeo en su ordenador (160 Mb).
http://www.delestos.com/blog/uploads/archivos/USA2011/spirit_of_giving_640_360.mp4

Y también les dejo otro enlace a la página oficial del coro, por si se quieren comprar el DVD completo con toda la actuación (no sólo la parte mostrada en TVE).
http://www.mormontabernaclechoir.org/products/product?product_id=686

Que lo disfruten, lo merece.

Un saludo.

Donde las cosas funcionan. 09. Acción de gracias.

Lunes, 10 de diciembre del 2012

Jean Leon Gerome Ferris [Public domain], via Wikimedia Commons

Una de las cosas que más me llamó la atención en United States fue conocer y vivir allí el Día de Acción de Gracias (Thanksgiving Day).

Por suerte o por desgracia, dada mi incultura, yo siempre había pensado que ese día era una festividad religiosa, algo relacionado con la Navidad o con la Nochebuena.

Sin embargo, a pesar de la importancia de la religión en Estados Unidos y del nombre de "acción de gracias", que parece indicar un gracias a Dios, no hay nada más lejos de la realidad. Acción de gracias es una (si no la más) importante de las fiestas de Estados Unidos, y es una fiesta completamente laica.

Thanksgiving Day es un día de fiesta familiar. Un día en el que todas las personas, todas las familias, independientemente de su religión, dan gracias por las cosas que tienen.

Existen muchas versiones sobre el origen de esta fiesta, unas con más y otras con menos adornos. Pero todas coinciden en lo fundamental, lo mal que lo pasaron los primeros colonos americanos y como, una vez superados los malos tiempos, realizaron una celebración junto con los indios (nativos, indígenas) que les habían ayudado en su adaptación al nuevo continente.

Personalmente, a mi me parece una de las mejores fiestas que se pueden tener. Al menos una de las de mejor motivo. No se trata de divinidades, ni de leyendas, ni de política, ni de trabajo, ni de cosechas. Simplemente, se trata de meditar un poco sobre lo que se tiene, y valorarlo.

En muchos aspectos, ese día se asemeja mucho a nuestro día de Navidad. Es el día en el que todas las familias intentan estar reunidas, viajando a sus hogares. Ese día se organizan actos benéficos especiales para que nadie esté sólo, para que todo el mundo pueda tener una comida (cena) especial. Ese día todo el mundo está amable y contento. Ese día todo son buenos deseos y saludos de "happy thanksgiving day".

Y al igual que aquí en Navidad, allí, durante los días previos, todos los periódicos, todas las revistas, todos los colegios y todas las escuelas tienen lecturas y actos especiales explicando el origen y el sentido de la fiesta.

Y, durante ese día, el presidente y otros políticos tienen actos especiales y un discurso similar al de nuestro Rey en Navidad.

Nosotros tuvimos la suerte de compartir ese día con una familia, nuestra familia de allí, y con su familia, que nos acogió como familia propia. Tuvimos la suerte de compartir esa comida con el típico pavo (que originalmente era otra ave) y la suerte de compartir tertulia y vida con ellos.

Ahora entiendo un poco mejor la importancia que ellos le dan. El porqué, por ejemplo, aparece en tantas películas esa escena en la que el protagonista invita o es invitado por alguien para no cenar sólo ese día.

Realmente se parece mucho a nuestra Navidad en el sentimiento, pero es muy diferente en su sentido. Muy diferente.

Ahora, una vez aclarado todo esto, debo comentar otra cuestión relacionada y una visión completamente diferente que me dio un amigo sobre este día.

La cuestión relacionada es que la misma noche del Thanksgiving Day, el jueves a las doce de la noche, empiezan las rebajas de Navidad en Estados Unidos. Es lo que se conoce como Black Friday.

Ese Black Friday, el primer día de rebajas, los comercios ponen a la venta auténticas gangas como reclamo. La gente acampa esa noche a las puertas de las grandes cadenas esperando a que abran las tiendas. Los telediarios de todo el mundo sacan al día siguiente las avalanchas de gente entrando en los comercios y, al menos desde España, se organizan vuelos de ida y vuelta sólo para ese fin de semana.

Además, desde hace un par de años, desde 2011, muchas tiendas españolas y muchas webs de venta en España, han empezado a tener precios y ofertas especiales ese fin de semana.

Salir esa noche a los centros comerciales, a los Mall, es una auténtica locura. Lo mismo que aquí cuando empiezan las rebajas de Enero. Pero hay una diferencia fundamental, allí las rebajas las empiezan para que la gente compre lo regalos de Navidad.

Es decir, allí la gente compra los regalos en rebajas. Aquí es justo al revés, las rebajas empiezan cuando acaba la temporada de regalos.

Son dos estrategias comerciales completamente diferentes. En USA "demos rebajas para que la gente compre más". En España "demos rebajas para que la gente compre algo cuando ya no tienen nada que comprar". Ese análisis lo dejo para los másteres de marketing.

Y dicho esto, paso a explicar esa visión diferente del Thanksgiving Day. Visión aguda por su inteligencia pero injusta en mi opinión.

Esa visión dice que: el Día de Acción de Gracias aúna y resume toda la cultura americana en un solo día: ver deportes, comer y consumir. El ideal de todo buen americano.

- Primero se ven los partidos especiales de liga que se juegan ese día. De 12:00 a 16:30 (más o menos).

- Luego se realiza la copiosa y superabundante comida de Acción de Gracias. De 17:30 a 19:30 (más o menos).

- Después se sale a gastar dinero y consumir. A partir de las 11:30.

A este amigo le faltó proponer que, entre la comida y salir de compras, pusieran unas pelis de guerra para completar el asunto.

Desde luego no comparto la opinión pero tampoco me parece justo evitar que ustedes la lean. Yo prefiero quedarme con la idea de que existe una fiesta en la que uno simplemente da gracias por lo que tiene.

Saludos a todos.


PD: para averiguar la historia de porqué se llama blackfriday, ya usan google. Que si no esto se alarga demasiado.

Donde las cosas funcionan. 08. Sanidad.

Viernes, 14 de septiembre del 2012

Ultrasound image

Dicen que España tiene uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo pero ¿quién lo dice? ¿qué datos han dado sobre esta afirmación?.

¿Por qué todo el español que puede tiene un seguro privado?

¿Por qué los funcionarios no usan el sistema de salud público, atendido por sus propios compañeros?

¿Por qué a la salida de los hospitales y centros de salud uno sólo suele escuchar críticas y no alabanzas sobre el trato o la educación con que lo han atendido? ¿o por qué la mayor parte de la población habla mal de él?

¿Por qué la gente que puede se va a otros países a recibir algunos tratamientos?

No será que eso de que es uno de los mejores sistemas de salud del mundo sólo lo dicen los políticos.

Probablemente el sistema público de salud español sea uno de los mejores dotados, uno de los que más medios tiene y uno de los que, históricamente, menos restricciones ha tenido para atender pacientes (ya sean españoles o no). Pero ¿lo hace eso bueno de por sí?

¿De qué sirve tener los mejores medios si a uno se los aplican dos meses (o dos años) después de cuando los necesitaba? ¿De qué sirve tener la última tecnología en robótica y telemedicina si luego los médicos no se fían de usarla y siguen operando con los métodos tradicionales?

¿Donde se mide la educación en la atención del paciente? (que deja mucho que desear en muchos casos, pensando el médico de turno que nos hace un favor y no que nos hace un trabajo por el que pagamos impuestos.)

¿Dónde se mide la flexibilidad para acomodar las citas para una consulta a la disponibilidad del paciente?

¿Dónde se mide la desorganización que reina cada vez que se presentan puentes y vacaciones, cancelando citas o cambiándolas de centro como si pasear al paciente por la ciudad no fuera incómodo para él?

Cada vez veo más claro que el personal que trabaja en este sistema no entiende que presta un servicio por el que se ha pagado y que no le hace un favor al ciudadano (y que por tanto este no puede quejarse de nada porque bastante tiene ya con que le atiendan).

Y por supuesto, quéjese ¿de qué sirve? si quejarse de un funcionario no les afecta para nada, son como entes intocables en su puesto de trabajo.

Sin embargo, el sistema público español de salud tiene buena fama y el americano muy mala.

No pretendo cambiar esa idea, es imposible, pero sí puedo dar un par de datos:

1) El sistema de salud público americano sí existe, yo he estado en él. Ahora bien, no te cubre si no eres ciudadano o trabajas y cotizas allí (algo que encuentro de lo más lógico) y si además no tienes seguro privado.

Y parece que en España tendemos a eso porque, lo que no tiene sentido, es que yo esté enfermo y me vaya de vacaciones a otro país para que me atiendan gratis allí. O que yo sepa que estoy embarazada y que me vaya a otro país para tener a mi hijo gratis allí.

Y, sí, esto parece una afirmación dura pero es que es la realidad. Un país no puede dedicarse a dar sanidad gratuita a todo el mundo por la misma sencilla razón de que no puede dedicarse a darle de comer a todo el mundo. Somos un país, no un centro de acogida, ni una ONG. Vivimos de lo que los ciudadanos o trabajadores pagamos en impuestos y entre estas personas debe repartirse.

Haciendo lo contrario pasa lo que pasa, que el sistema entero se deteriora en perjuicio de los que lo pagamos cada mes.

2) La atención de salud privada en Estados Unidos no es mas cara que la española.
Por ejemplo, una consulta regular a un ginecólogo para el seguimiento del embarazo cuesta unos 100 dólares (unos 70 euros cuando nosotros fuimos). Algo muy similar a lo que a mi me cuesta mi consulta privada con el alergólogo. Eso sí, el informe que luego te entrega este médico tiene un detalle sobre el desarrollo de la consulta que ya podrían copiar los centros de aquí. Te entrega un resumen completo de cómo transcurre la consulta y a qué se dedica el tiempo en ella. A mi me sorprendió bastante.

Otro ejemplo, una ecografía de alta resolución para buscar malformaciones en el feto cuesta en un centro de reconocido prestigio 2.000 dólares (unos 1.500 euros). Hay centros donde la hacen por 1.000 dólares y otros donde pedían 3.000.

No sé cuanto cuestan en España, creo que menos (aunque no mucho menos, unos 500 euros), pero sí que puedo asegurar que los medios que vi en ese hospital y en esa sala no se parecen a ninguno de los que he visto en los hospitales de España.

Por supuesto, en todos, todos los casos, siempre encontramos educación, vocación de ayudarnos y amabilidad. Algo muy de agradecer y que no debe ser casualidad porque puedo asegurar que en este último viaje fuimos y hablamos con muchas consultas y centros diferentes.

Donde las cosas funcionan. 07. Sirope de maíz.

Miércoles, 15 de agosto del 2012

Corn Syrop images from google

¡Cuánto tiempo! casi un año desde de que me fui, casi medio año desde que escribí.

De todas las cosas nuevas que me impresionaron en este último viaje a USA, hay una que está claramente por encima de las demás, y es la importancia del sirope de maíz, y por tanto, del maíz en sí mismo, en Estados Unidos.

Quizá uno no suele darse cuenta de este hecho porque los propios americanos no lo tienen en cuenta y, porque su presencia, la del sirope de maíz, no está anunciada por ahí a bombo y platillo.

Pero créanme, cuando uno se da cuenta de esto, y empieza a fijarse, llega a ser sorprendente su presencia.

El corn syrup está por todas partes. Es como una sustancia mágica que lo mismo sirve dulces, para salados, para carnes o para envasados.

Por favor, entren en un supermercado, cojan al azar tres productos de cada sección y miren su etiqueta ¿lleva corn syrup?

A veces es para endulzar, a veces para espesar, a veces para hacer bulto y, a veces, sospecho que lo echan por costumbre. Pero la realidad es clara, prácticamente todo lo comestible que haya tenido algún tipo de procesado en USA, lleva corn syrup.

Quizá no se pueda considerar una materia importante en el sentido de necesaria porque, de no haberla, simplemente se usaría otra cosa; como hacen el resto de países. Quizá es simplemente que tienen mucho y por eso lo usan, como hacemos nosotros con el aceite de oliva.

Pero, a diferencia de nosotros, parece que ellos no se empeñan en que el resto del mundo sepa de su importancia.

De hecho, luego llega uno aquí y le anuncian en los supermercados Ketchup auténtico americano, pan de hamburguesas americano, hamburguesas americanas, alubias rojas americanas pero... no llevan corn syrup ¿entonces de qué hablamos? ¿qué tipo de timo es este?

Debo reconocer que el análisis más exhaustivo en este sentido lo he hecho con las salsas barbacoa. He llegado a comprar más de diez diferentes, aquí en España, para encontrar una similar a la Sweet Baby Ray's de allí pero, desde que miro el envase, sé que es para nada.

Aquí en España, el primer ingrediente de todas las salsas barbacoa que he visto es el tomate y allí siempre es el corn syrup.

Estoy seguro de que no es imprescindible y existen sustitutos pero, de no haberlos, estoy seguro que tras el petróleo, lo más importante en Estados Unidos sería el sirope de maíz.

Saludos a todos.



Donde las cosas funcionan. 06. Unión.

Jueves, 12 de abril del 2012


Frase de David Webster.

Libertad y unión. Ahora y siempre. Una e inseparable. (Daniel Webster: http://en.wikipedia.org/wiki/Daniel_Webster)

No cabe duda de que, si hay algo que tristemente diferencia a los españoles de los americanos, es la unión. La unión como país en todos los sentidos.

Entre los dos países existen muchas diferencias. Diferencias en cuanto al respeto general y a la educación de la personas; sin confundir educación con formación, aunque ni en eso somos mejores pese a fama que ellos tienen. Diferencias en cuanto al pragmatismo en el modo de vida, en cuanto a "las cosas bien hechas", en cuanto a la economía, en cuanto a la comida.

Muchas diferencias. Pero si hay una que marca a España (y en general a Europa) y que está en la raíz de todas las demás, es el poco sentido de unidad que tenemos.

El poco sentido de unidad, la falta de unión, es lo que hace que no todos nos consideremos igual de buenos y, por tanto, merecedores de los mismos derechos.

Desde el momento en que pensamos que tal o cual persona, o tal o cual región, no están a nuestra altura ¿cómo vamos a pretender tratarlos con el mejor servicio? ¿cómo vamos a pretender tratarlos como a nosotros mismos? Y no hablemos ya de aquellos que se avergüenzan de pertenecer a España o a Europa o de hablar su lengua.

Por supuesto que en Estados Unidos existen rivalidades entre los diferentes estados. Por supuesto que cada senador quiere lo mejor para el suyo. Por supuesto que existen intereses políticos y económicos en unos y en otros. Por supuesto que tienen diferentes acentos en el Norte y el Sur, y en el Este y el Oeste, y que te reconocen por ellos. Pero no caigas en el error de insinuarle a ninguno de ellos que no son el mismo país, el mismo americano. Cuando hables con alguien, no caigas en el error de llamar países a los estados porque país sólo hay uno: Estados Unidos.

Es sorprendente que algo tan identificativo como es el carné de conducir en Estados Unidos tenga diferentes exámenes en los diferentes estados, y que a veces hasta no puedas convalidarlo de uno a otro y tengas que volver a examinarte. Es sorprendente, pero no te dejes engañar, ellos tienen muy claro cuales son las diferencias administrativas y cuales son las diferencias ideológicas.

Hablando con alguien de allí, alguien de confianza, es probable que te cuente que no está de acuerdo con las ideas del presidente actual, el que sea. Pero es altamente improbable que no se sienta ofendido si un periódico o un representante extranjero hace una crítica sobre él.

¿Qué pasaría en España si el presidente de Francia criticase a Zapatero? ¿qué pasaría si el canciller de Alemania criticase a Rajoy o a Aznar?. Creo que una buena parte de nosotros no sólo no se sentiría ofendido, sino que se sentiría hasta comprendido. Confundimos no sentimos representados, con no sentir que nuestro presidente representa a nuestro país.

En la misma línea tenemos el tema de las banderas. Que parece que todas las banderas de España son franquistas y no de España (aunque no tengan ningún águila). Excepto si la sacamos en una competición deportiva, entonces sí, entonces se puede ser español... y hasta cantar, tararear, el himno.


P.D.: aquí sólo hablar de quitar competencias a las autonomías ya parece que implica una pérdida de derechos. Parece que el que todos los españoles tengamos los mismos derechos es una pérdida de derechos en sí mismo. Pero es que este es el país en el que vivimos. Un país basado en autonomía(s), una palabra contraria a unión.

Yo tenía entendido que la gestión autonómica tenía el fin de mejorar la gestión de aquellos servicios con particularidades regionales, pero a día de hoy creo que ya no es así. No sé quizá, es que el Norte hay más resfriados y en el Sur más quemaduras solares y por eso hay que adaptar la sanidad a cada región. Y quizá es que en algunas regiones del Norte hay que aprender lo que es un cóctel molotov y lo que es el opresor español, y en el Sur hay que aprender a coger aceitunas y poner ladrillos y por eso hay que adaptar la educación.