Lunes, 10 de diciembre del 2012

Jean Leon Gerome Ferris [Public domain], via Wikimedia Commons

Una de las cosas que más me llamó la atención en United States fue conocer y vivir allí el Día de Acción de Gracias (Thanksgiving Day).

Por suerte o por desgracia, dada mi incultura, yo siempre había pensado que ese día era una festividad religiosa, algo relacionado con la Navidad o con la Nochebuena.

Sin embargo, a pesar de la importancia de la religión en Estados Unidos y del nombre de "acción de gracias", que parece indicar un gracias a Dios, no hay nada más lejos de la realidad. Acción de gracias es una (si no la más) importante de las fiestas de Estados Unidos, y es una fiesta completamente laica.

Thanksgiving Day es un día de fiesta familiar. Un día en el que todas las personas, todas las familias, independientemente de su religión, dan gracias por las cosas que tienen.

Existen muchas versiones sobre el origen de esta fiesta, unas con más y otras con menos adornos. Pero todas coinciden en lo fundamental, lo mal que lo pasaron los primeros colonos americanos y como, una vez superados los malos tiempos, realizaron una celebración junto con los indios (nativos, indígenas) que les habían ayudado en su adaptación al nuevo continente.

Personalmente, a mi me parece una de las mejores fiestas que se pueden tener. Al menos una de las de mejor motivo. No se trata de divinidades, ni de leyendas, ni de política, ni de trabajo, ni de cosechas. Simplemente, se trata de meditar un poco sobre lo que se tiene, y valorarlo.

En muchos aspectos, ese día se asemeja mucho a nuestro día de Navidad. Es el día en el que todas las familias intentan estar reunidas, viajando a sus hogares. Ese día se organizan actos benéficos especiales para que nadie esté sólo, para que todo el mundo pueda tener una comida (cena) especial. Ese día todo el mundo está amable y contento. Ese día todo son buenos deseos y saludos de "happy thanksgiving day".

Y al igual que aquí en Navidad, allí, durante los días previos, todos los periódicos, todas las revistas, todos los colegios y todas las escuelas tienen lecturas y actos especiales explicando el origen y el sentido de la fiesta.

Y, durante ese día, el presidente y otros políticos tienen actos especiales y un discurso similar al de nuestro Rey en Navidad.

Nosotros tuvimos la suerte de compartir ese día con una familia, nuestra familia de allí, y con su familia, que nos acogió como familia propia. Tuvimos la suerte de compartir esa comida con el típico pavo (que originalmente era otra ave) y la suerte de compartir tertulia y vida con ellos.

Ahora entiendo un poco mejor la importancia que ellos le dan. El porqué, por ejemplo, aparece en tantas películas esa escena en la que el protagonista invita o es invitado por alguien para no cenar sólo ese día.

Realmente se parece mucho a nuestra Navidad en el sentimiento, pero es muy diferente en su sentido. Muy diferente.

Ahora, una vez aclarado todo esto, debo comentar otra cuestión relacionada y una visión completamente diferente que me dio un amigo sobre este día.

La cuestión relacionada es que la misma noche del Thanksgiving Day, el jueves a las doce de la noche, empiezan las rebajas de Navidad en Estados Unidos. Es lo que se conoce como Black Friday.

Ese Black Friday, el primer día de rebajas, los comercios ponen a la venta auténticas gangas como reclamo. La gente acampa esa noche a las puertas de las grandes cadenas esperando a que abran las tiendas. Los telediarios de todo el mundo sacan al día siguiente las avalanchas de gente entrando en los comercios y, al menos desde España, se organizan vuelos de ida y vuelta sólo para ese fin de semana.

Además, desde hace un par de años, desde 2011, muchas tiendas españolas y muchas webs de venta en España, han empezado a tener precios y ofertas especiales ese fin de semana.

Salir esa noche a los centros comerciales, a los Mall, es una auténtica locura. Lo mismo que aquí cuando empiezan las rebajas de Enero. Pero hay una diferencia fundamental, allí las rebajas las empiezan para que la gente compre lo regalos de Navidad.

Es decir, allí la gente compra los regalos en rebajas. Aquí es justo al revés, las rebajas empiezan cuando acaba la temporada de regalos.

Son dos estrategias comerciales completamente diferentes. En USA "demos rebajas para que la gente compre más". En España "demos rebajas para que la gente compre algo cuando ya no tienen nada que comprar". Ese análisis lo dejo para los másteres de marketing.

Y dicho esto, paso a explicar esa visión diferente del Thanksgiving Day. Visión aguda por su inteligencia pero injusta en mi opinión.

Esa visión dice que: el Día de Acción de Gracias aúna y resume toda la cultura americana en un solo día: ver deportes, comer y consumir. El ideal de todo buen americano.

- Primero se ven los partidos especiales de liga que se juegan ese día. De 12:00 a 16:30 (más o menos).

- Luego se realiza la copiosa y superabundante comida de Acción de Gracias. De 17:30 a 19:30 (más o menos).

- Después se sale a gastar dinero y consumir. A partir de las 11:30.

A este amigo le faltó proponer que, entre la comida y salir de compras, pusieran unas pelis de guerra para completar el asunto.

Desde luego no comparto la opinión pero tampoco me parece justo evitar que ustedes la lean. Yo prefiero quedarme con la idea de que existe una fiesta en la que uno simplemente da gracias por lo que tiene.

Saludos a todos.


PD: para averiguar la historia de porqué se llama blackfriday, ya usan google. Que si no esto se alarga demasiado.

Miércoles, 15 de agosto del 2012

Corn Syrop images from google

¡Cuánto tiempo! casi un año desde de que me fui, casi medio año desde que escribí.

De todas las cosas nuevas que me impresionaron en este último viaje a USA, hay una que está claramente por encima de las demás, y es la importancia del sirope de maíz, y por tanto, del maíz en sí mismo, en Estados Unidos.

Quizá uno no suele darse cuenta de este hecho porque los propios americanos no lo tienen en cuenta y, porque su presencia, la del sirope de maíz, no está anunciada por ahí a bombo y platillo.

Pero créanme, cuando uno se da cuenta de esto, y empieza a fijarse, llega a ser sorprendente su presencia.

El corn syrup está por todas partes. Es como una sustancia mágica que lo mismo sirve dulces, para salados, para carnes o para envasados.

Por favor, entren en un supermercado, cojan al azar tres productos de cada sección y miren su etiqueta ¿lleva corn syrup?

A veces es para endulzar, a veces para espesar, a veces para hacer bulto y, a veces, sospecho que lo echan por costumbre. Pero la realidad es clara, prácticamente todo lo comestible que haya tenido algún tipo de procesado en USA, lleva corn syrup.

Quizá no se pueda considerar una materia importante en el sentido de necesaria porque, de no haberla, simplemente se usaría otra cosa; como hacen el resto de países. Quizá es simplemente que tienen mucho y por eso lo usan, como hacemos nosotros con el aceite de oliva.

Pero, a diferencia de nosotros, parece que ellos no se empeñan en que el resto del mundo sepa de su importancia.

De hecho, luego llega uno aquí y le anuncian en los supermercados Ketchup auténtico americano, pan de hamburguesas americano, hamburguesas americanas, alubias rojas americanas pero... no llevan corn syrup ¿entonces de qué hablamos? ¿qué tipo de timo es este?

Debo reconocer que el análisis más exhaustivo en este sentido lo he hecho con las salsas barbacoa. He llegado a comprar más de diez diferentes, aquí en España, para encontrar una similar a la Sweet Baby Ray's de allí pero, desde que miro el envase, sé que es para nada.

Aquí en España, el primer ingrediente de todas las salsas barbacoa que he visto es el tomate y allí siempre es el corn syrup.

Estoy seguro de que no es imprescindible y existen sustitutos pero, de no haberlos, estoy seguro que tras el petróleo, lo más importante en Estados Unidos sería el sirope de maíz.

Saludos a todos.



Jueves, 12 de abril del 2012


Frase de David Webster.

Libertad y unión. Ahora y siempre. Una e inseparable. (Daniel Webster: http://en.wikipedia.org/wiki/Daniel_Webster)

No cabe duda de que, si hay algo que tristemente diferencia a los españoles de los americanos, es la unión. La unión como país en todos los sentidos.

Entre los dos países existen muchas diferencias. Diferencias en cuanto al respeto general y a la educación de la personas; sin confundir educación con formación, aunque ni en eso somos mejores pese a fama que ellos tienen. Diferencias en cuanto al pragmatismo en el modo de vida, en cuanto a "las cosas bien hechas", en cuanto a la economía, en cuanto a la comida.

Muchas diferencias. Pero si hay una que marca a España (y en general a Europa) y que está en la raíz de todas las demás, es el poco sentido de unidad que tenemos.

El poco sentido de unidad, la falta de unión, es lo que hace que no todos nos consideremos igual de buenos y, por tanto, merecedores de los mismos derechos.

Desde el momento en que pensamos que tal o cual persona, o tal o cual región, no están a nuestra altura ¿cómo vamos a pretender tratarlos con el mejor servicio? ¿cómo vamos a pretender tratarlos como a nosotros mismos? Y no hablemos ya de aquellos que se avergüenzan de pertenecer a España o a Europa o de hablar su lengua.

Por supuesto que en Estados Unidos existen rivalidades entre los diferentes estados. Por supuesto que cada senador quiere lo mejor para el suyo. Por supuesto que existen intereses políticos y económicos en unos y en otros. Por supuesto que tienen diferentes acentos en el Norte y el Sur, y en el Este y el Oeste, y que te reconocen por ellos. Pero no caigas en el error de insinuarle a ninguno de ellos que no son el mismo país, el mismo americano. Cuando hables con alguien, no caigas en el error de llamar países a los estados porque país sólo hay uno: Estados Unidos.

Es sorprendente que algo tan identificativo como es el carné de conducir en Estados Unidos tenga diferentes exámenes en los diferentes estados, y que a veces hasta no puedas convalidarlo de uno a otro y tengas que volver a examinarte. Es sorprendente, pero no te dejes engañar, ellos tienen muy claro cuales son las diferencias administrativas y cuales son las diferencias ideológicas.

Hablando con alguien de allí, alguien de confianza, es probable que te cuente que no está de acuerdo con las ideas del presidente actual, el que sea. Pero es altamente improbable que no se sienta ofendido si un periódico o un representante extranjero hace una crítica sobre él.

¿Qué pasaría en España si el presidente de Francia criticase a Zapatero? ¿qué pasaría si el canciller de Alemania criticase a Rajoy o a Aznar?. Creo que una buena parte de nosotros no sólo no se sentiría ofendido, sino que se sentiría hasta comprendido. Confundimos no sentimos representados, con no sentir que nuestro presidente representa a nuestro país.

En la misma línea tenemos el tema de las banderas. Que parece que todas las banderas de España son franquistas y no de España (aunque no tengan ningún águila). Excepto si la sacamos en una competición deportiva, entonces sí, entonces se puede ser español... y hasta cantar, tararear, el himno.


P.D.: aquí sólo hablar de quitar competencias a las autonomías ya parece que implica una pérdida de derechos. Parece que el que todos los españoles tengamos los mismos derechos es una pérdida de derechos en sí mismo. Pero es que este es el país en el que vivimos. Un país basado en autonomía(s), una palabra contraria a unión.

Yo tenía entendido que la gestión autonómica tenía el fin de mejorar la gestión de aquellos servicios con particularidades regionales, pero a día de hoy creo que ya no es así. No sé quizá, es que el Norte hay más resfriados y en el Sur más quemaduras solares y por eso hay que adaptar la sanidad a cada región. Y quizá es que en algunas regiones del Norte hay que aprender lo que es un cóctel molotov y lo que es el opresor español, y en el Sur hay que aprender a coger aceitunas y poner ladrillos y por eso hay que adaptar la educación.


Donde las cosas funcionan. 05. Cosas que me gustan de USA.

Jueves, 7 de julio del 2011




Cuando a uno comienza a gustarle Estados Unidos, un país por el que una vez tuvo tantas reticencias, no lo hace porque admire sus rascacielos, el tamaño de sus ciudades, su hegemonía o las cosas famosas que puede encontrar allí. Lo hace porque, a cada paso que da, encuentra montones de pequeños detalles que lo van conquistando poco a poco.

No importa si paseas por una ciudad o por un pueblo, no importa si es un barrio bueno o malo, en todas partes encuentras muchos detalles que no entiendes porqué no son así en España.

Y creo que todos estos detalles se podrían explicar con sólo dos principios básicos:
- Allí está muy presente la idea de que las cosas (materiales o no) deben funcionar y de que además, las materiales, deben estar hechas para durar.
- En general, la gente es más civilizada, tienen un mayor respeto por los demás.

Con sólo esos dos motivos ya se explican los pocos pero llamativos ejemplos que pongo a continuación. Sé que es probable que algunos de esos ejemplos puedan encontrarse también en España, no puedo negarlo. Pero lo que sí puedo asegurar es que no están presentes en la misma proporción.


Zona de silencio.
Ej. 1: Zonas de silencio en el parque.
La foto inicial de este artículo muestra un pequeño aviso en una zona de Central Park indicando que esa zona es de descanso. No se permiten ruidos ni música. Y, hasta donde yo he visto, la gente lo respeta.


Solicitud de silencio.
Ej. 2: Silencio a la salida del bar.
Un cartel en la puerta de un pub solicita de forma muy educada que, por respeto a los vecinos, por favor no se haga ruido a la salida ni en la calle.
Seamos sinceros, en España sería raro encontrar algo así (y que se respetara) pero, de encontrarlo, apuesto a que la solicitud sería para evitar que multen al bar, no por respeto a los vecinos. Me imagino que aquí pondrían algo así "Por favor, para evitar que los vecinos se quejen no hagan ruido en la puerta." o "Por favor, para evitar que multen al local, no formen escándalo fuera."...


Kiosco de comida en el parque.
Ej. 3: Limpieza alrededor de los kioscos de comida.
Ves el suelo alrededor de un kiosco de comida y no ves un sólo papel en el suelo. Y, además, si te fijas, ves que las sombrillas del kiosco no sólo hacen publicidad suya sino que solicitan que se mantenga limpio el parque.
No importa si el kiosco es este o es del Museo de Ciencias o es el de Times Square, simplemente es que la excepción es que la gente tire las cosas al suelo.



Bocas de agua en el escaparate.

Ej. 4: Bocas de agua en el escaparate.
Así de sencillo, si las bocas de agua tienen que estar donde está el escaparate, se ponen y punto.
No se ve una chapuza. No han puesto las bocas en otro sitio para respetar el escaparate y tampoco han hecho un mal agujero. Simplemente las han puesto bien puestas. No sé que solución le hubiéramos dado aquí pero me imagino varios posibles escenarios tratando de que nos dejen poner la boca en otro sitio, tratando simplemente de dejarla dentro sin salida por el cristal, poniéndola pegada pero fuera del escaparate, etc.


Escalones del metro.
Ej. 5: Acero en las construcciones.
Esto se nota especialmente en las estaciones de metro. Muchas de ellas no son bonitas, pero se ve que son antiguas y que han aguantado el paso de los años perfectamente ¿cómo? usando materiales duraderos.
Estoy convencido de que construir los escalones de hierro y acero es mucho más caro que hacerlos de ladrillo y ponerles al final una banda antiresbalones, pero si hay algo que me gusta de las estaciones de Nueva York son sus escalones a prueba de desgaste.


Normas de visita.
Ej. 6: Respecto por los monumentos en memoria de los caídos.
Podemos discutir si las guerras son justas o no, necesarias o no, pero lo que nadie puede ni debe discutir es que las personas fallecidas en una guerra merecen un respeto, y eso es simplemente lo que se pide aquí.
Claro que un cartel como este, aquí en España, no haría más que avivar las discusiones entre fascistas y republicanos, que parece que jamás llegarán a entender que el perdón y el olvido es necesario si no queremos estar peleándonos de por vida.


Lavadora.
Ej. 7: La lavadora gira de forma compensada.
¿Por qué las lavadoras de aquí tienen el eje de giro paralelo al suelo, necesitando esos enormes contrapesos y terminando siempre descompensándose y "andando" por las cocinas y los lavaderos? ¿por qué las lavadoras de Estados Unidos tienen el eje de giro perpendicular al suelo, evitando cualquier descompensación y no necesitando pesados contrapesos?


Rodamientos en la cortina de ducha.
Ej. 8: La cortina de la ducha tiene rodamientos..
Esto creo que esto ya es más frecuente en Europa pero no deja de ser curioso.


(2011-08-16) Añado unas nuevas fotos de las bañeras de una pieza.
Imagen frontal de la bañera.

Imagen trasera de la bañera.
Y lo que es muy práctico, pero no tengo fotos propias, es la forma de construir la bañera o la ducha. La bañera no incluye sólo la bañera en sí, sino las tres paredes que la rodean. De ese modo, cuando se coloca en la casa es una única pieza hermética, con sólo las aberturas necesarias para los grifos y el desagüe. Así es más limpia y no hay problemas con los azulejos y las grietas que siempre acaban apareciendo al caerse la masilla. (Foto externa 1, Foto externa 2, Foto externa 3.)


Además de todo esto podríamos hablar del triturador de las cocinas, del diferente sistema de control de las zonas azules de las ciudades, de la aspiradora centralizada, de la anchura de las aceras, de las calles y de las autopistas. Todo cosas sencillas que por alguna razón aquí no se hacen igual.

Y junto con todas esas pequeñas cosas, una sensación general de confianza y de que sabes que las cosas van a funcionar. De que si alguien te dice que tus maletas van a llegar en 2 horas van a llegar en dos horas, de que si tienes una reserva de coche de gama media y no quedan, simplemente te van a dar uno superior sin ningún tipo de reparos ni coste adicional, de que si nieva los quitanieves van a limpiar la carretera.

Ojalá con el tiempo esa sensación siga igual allí y no se convierta en la desconfianza actual que tengo en España cada vez que hago una reclamación, cada vez que voy a una administración, cada vez que pido una información.

Donde las cosas funcionan. 04. New Year's Eve en NY.

Domingo, 13 de febrero del 2011


(Imagen del momento de Fin de Año, todas las lucecitas que se ven son pantallas de cámaras de foto y vídeo.)

(Al final del texto hay un mapa y un croquis explicativo de los controles de las calles.)


Nueva York en Fin de Año, en Times Square: una y no más.

Hasta poco antes de este viaje a los Estados Unidos, yo no sabía que pasar el Fin de Año en Times Square congregaba a un millón de personas y que salía en los telediarios.

Ajustamos mucho el día de salida de nuestro viaje para pode aprovechar esta ocasión y vivir allí esa experiencia. Por eso, nada más llegar al hotel y cambiarnos de ropa, sin ni siquiera deshacer las maletas, volvimos a bajar a la calle dispuestos a buscar un sitio en Times Square para ver caer la bola de Fin de Año.

La cuestión es que, cuando nosotros bajamos a la calle, no eran más de las seis de la tarde y, aunque nuestro hotel estaba en la calle 44, en el mismo Times Square, tuvimos que salir a la 6ª y recorrer andando todas las calles hasta la 59.

Es decir, que, seis horas antes del Fin de Año, tuvimos que alejarnos andando 0´6 millas (un kilómetro), porque la policía ya no permitía el paso a la 7ª desde ninguna bocacalle. Sólo permitían el acceso a aquellas personas que eran residentes o que iban a un local concreto dentro de esa manzana (como habían hecho con nosotros para dejarnos llegar al hotel).

Estamos hablando de más de 14 calles (de la 44 a la 59), con dos ó tres cruces en cada calle (los de cada calle con las avenidas 6ª, 7ª y Broadway). Un total de al menos 36 cruces, con 4 controles en cada cruce (uno por calle del cruce). (Total, más de 150 controles de policía.)

Andando por la 6ª, preguntamos en muchos de esos controles y en todos nos dijeron lo mismo, que el acceso libre ya estaba cortado, que teníamos que ir más atrás. Y así fuimos, hasta llegar, como digo, a la 59, a Central Park.

Allí, por fin, a un kilómetro de distancia de Times Square, avanzamos por la 59 y nos dejaron pasar el control que daba acceso a la 7ª y ver a lo lejos, muy a lo lejos, la plaza.

Me resulta muy difícil explicar lo que sentía en aquel momento. No entendía que hacía esa gente allí.

Cuando le preguntamos al policía de la barrera si podríamos avanzar algo más, nos dijo que no. Cuando le preguntamos si desde ahí se vería caer la bola, nos dijo que lo dudaba. Cuando le preguntamos que qué hacía entonces la gente allí, nos dijo que disfrutar del ambiente, de la fiesta.

No podía entenderlo. Vamos a ver señor mío estamos a más de un kilómetro del sitio, seis horas antes de que empiece, a una temperatura de 5 grados y bajando ¿y la gente va a esperar aquí, de pie, las seis horas sólo para disfrutar del ambiente?

Si hubiera sido la fiesta de mi vida, si hubiera gente disfrazada, si hubiera música, no sé, si hubiera... simplemente algo más. Lo hubiera podido entender pero, así, no.

Si volvía al hotel, ponía la tele sin sonido y abría la ventana, estaría viviendo más el ambiente que allí. ¿Qué sentido tenía aquello?

Obviamente eso fue lo que nos planteamos. Nos pusimos de puntillas intentando ver algo tras la gente y las vallas y averiguar porqué no nos dejaban avanzar a la siguiente manzana de la 7ª. Recorrimos todo el perímetro de vallas de nuestro recinto para conseguir una vista mejor, pero créanme, a un kilómetro no se puede mejorar mucho.

Al final decidimos esperar unos minutos y luego irnos, y cuando casi nos íbamos para buscar otra alternativa, empezaron a dejar pasar gente hacia la 58. Cada vez entendíamos menos. Si el policía nos acababa de decir que no se podía avanzar más ¿por qué ahora dejaban paso?. Obviamente no nos íbamos a preocupar de eso en ese momento, simplemente nos pusimos a la cola de la masa de gente y empezamos a avanzar hacia la abertura de la valla.

Nunca supimos porqué el policía nos dijo eso. ¿Lo hizo queriendo en un intento de desanimar a la gente? ¿No entendió nuestra pregunta? ¿No entendimos su respuesta? Sólo sé que a partir de ese momento, empezamos a avanzar.

La dinámica siempre era igual. Cuando en el recinto-manzana siguiente ya había poca gente, en el anterior la policía abría un hueco en la valla para una o dos personas y la gente pasaba poco a poco por él. Los recintos nunca estaban repletos y la gente era bastante cuidadosa, pero aún así la policía los mantenía completamente a raya. En el momento en que a alguno se le ocurría correr, cerraban el paso.

"Don´t push. Take it easy." Era la frase que repetían continuamente. De ese modo, veías a la gente andar rápido y con disimulo para intentar posicionarse bien en la cola de avance, pero nadie corría.

Entiendo a la policía. Si seis horas antes ya se estaban empezando a llenar 40 o 50 recintos como ese por toda la zona, cualquier altercado significaría un caos de miles de personas. De ese modo, pasara lo que pasara, todo estaba muy parcelado.

De manzana en manzana llegamos en menos de una hora a la 52. Es decir, avanzamos 7 manzanas y allí nos quedamos. Con el café Rosie O'Grady's a la derecha y el Hotel Sheraton a la izquierda. Sólo nos quedaban 5 horas de espera, de frío y de cansancio de pie, a más de medio kilómetro de la bola de Times Square.

En ese momento yo ya dejé clara mi postura: ya lo hemos visto, ya sabemos lo que hay. Yo por mi me voy a pasar el Fin de Año a otro sitio. Ya sea el Central Park, con sus fuegos, ya sea el hotel escuchando la fiesta por la ventana, ya sea donde sea. Pero cinco horas de espera de pie, sin poder comer, ni beber, ni ir al baño, sólo por si a lo mejor veíamos de lejos caer una bola que no sabíamos ni donde estaba exactamente... si te hace ilusión, y quieres, nos quedamos. Y nos quedamos, claro, ¡es una vez en la vida!. (Lo que hace el cariño.)

Y así pasaron los interminables minutos de las cinco horas. Cada vez con más frío, cada vez con más dolor de pies. Cada vez más hartos de algún grupo de pesados que no dejaba de chillar (que no de animar) y, al final, incluso sentándonos en el suelo helado.

Nosotros éramos turistas, era nuestra primera vez, queríamos saber qué se veía, qué se hacía, pero, esas miles de personas que ya lo conocían ¿qué hacían allí?. Desde luego una de las cosas en las que no puedo decir que United States sea mejor que España es en pasar el Fin de año. Creo que nunca lo llegaré a entender.

Durante todo ese tiempo la poca diversión que hubo fue:

- Alguno que se asomó por un balcón y saludo a la gente de la calle (mientras él estaba en una fiesta en un piso calentito).

- Algunos con gorros y pelucas que sí tuvieron gracia gaditana.

- Los últimos 60 segundos de cada hora, los luminosos de Time Square mostraban una cuenta atrás y decían "Ya sólo faltan 5 horas", " Ya sólo faltan 4 horas" y la gente hacía en alto esa cuenta atrás. (Parecía que disfrutaban regodeándose en su espera.)

- Cinco minutos antes del Fin de Año salió al balcón el cantante de la fiesta del local Rosie O'Grady's, sacó fuera los altavoces y cantó "New York, New York". Reconozco que ese momento fue emotivo y que se sintió la unión y el orgullo de la gente por estar allí. (Pero tampoco entenderé nunca porqué ese hombre esperó tanto. Llevábamos allí ¡cinco horas!. ¿No podía haber salido antes?. Puedo asegurar que llegué a pensar que, después todo lo que habíamos esperado, el tipo nos iba a joder el Fin de Año con la canción.)

Y por fin, Fin de Año en Times Square: una bola verde baja de un edificio, la gente hace más fotos y vídeos que mirar la bola. La bola llega abajo. Las parejas se besan, algunos gritan un poco, se abren todas las vallas y la gente se va.

Como lo cuento. En 10 minutos se había dispersado el personal y, con todos los controles que había para entrar, no había ninguno para salir. Es más, la policía nos achuchaba para dispersar a la masa.

Nosotros, como es natural (y porque allí estaba nuestro hotel), aprovechamos el momento y nos acercamos a Time Square. Allí sí que se veía que había habido una fiesta. Habían tirado confetis, había un escenario, a la gente le habían dado gorros de fiesta y una especie de globos brillantes. Y todo sólo por llegar dos horas antes. (Esperar ocho en vez de seis.). No sé si por dos horas más merecerá la pena pero... 8 horas. Creo que ni en la Semana Santa de Sevilla, ni en El Rocío (que ya son fanáticos) esperan tanto.

Así que sí, yo pasé el Fin de Año 2010-2011 en Nueva York. En lo que se puede considerar Time Square.

Yo lo pasé y ustedes no, pero créanme que no pienso volver a repetir.

Les dejo unas fotos ilustrativas. (De izquierda a derecha.)

- La gente que se veía delante nuestra y lo lejos que estaba Times Square. (La bola que luego cae casi no se ve. Es el punto blanco que está un poco por encima de la parte iluminada del edificio del fondo. ¿Muy lejos verdad?)

- La gente que se veía hacia atrás nuestra (es decir más lejos que nosotros de Times Square).

- Como se veía la bola de Time Square en el momento del Fin de Año usando un zoom de 300...

- El primero de los recintos a los que accedimos (el de la calle 59). Casi vacío.


Vista hacia adelante.Vista hacia atrás.

Vista de la bola con zoom.Recinto inicial.

Les dejo una imagen y un croquis para que se hagan una idea mejor de como se organiza el asunto de las calles, los controles y los recintos que se crean.

Mapa de la zona.

Esquema de los controles.