Lunes, 25 de abril del 2005
Siempre me ha llamado la atención la sensación de tristeza que me inundaba cuando alguna vez tenía que despedirme de alguien con quien estaba a gusto: un amigo, una pareja, un animal. Una sensación como digo de tristeza pero que, con un poco de razón, pasaba a ser de alegría. Alegría porque estar triste por alejarse de esa persona es la prueba de que se estaba bien con ella. Es la prueba del buen rato pasado, es la prueba de la felicidad vivida. Y desde luego la felicidad vivida es una muy buena razón para estar alegre.

Uno podría estar alegre de dejar atrás a una persona de la estaba harto o simplemente incómodo o cansado, pero en absoluto es comparable con lo que se siente cuando uno piensa en lo afortunado que es por estar triste ante una despedida. Cuanta gente habrá por ahí sin poder sentir pena por ello, cuanta gente sola que no podrán añorar lo vivido ni podrán disfrutar pensando en la siguiente cita, la siguiente quedada, el siguiente encuentro, el siguiente abrazo o el regreso.

No vale igual alegrarse por dejar de sufrir que entristecerse por dejar de disfrutar: vale mucho menos.

Irse triste de un sitio es una fortuna, lo contrario no es más que un espejismo.

¿Qué piensan ustedes? ¿siguen pensando algunos que no soy tan práctico como creían?

Un saludo.

P.D.: y eso puede aplicarse a muchas otras situaciones.

Querer y no poder...

Lunes, 25 de abril del 2005
Parece que con lo escaso de tiempo que ando y las cosas que se me acumulan para escribir en el otro apartado no voy a inaugurar esto nunca. Pero no es así. Prometo iniciar la categoría de Si yo fuera alcalde... antes de un mes. Es mucho, sí, pero mejor ser realista y cumplir que idealista y mentiroso.

Y prometo (veis ya empiezo a parecer un político de tomo y lomo) que botellódromos, cierres de Isla Mágica y proposiciones de cargos y monumentos serán tratados...

Hasta pronto,

Sábado, 16 de abril del 2005
¿Sabes?, hubo un tiempo en que:

A veces, cuando no me quedaba ninguna razón para seguir viviendo,
quería seguir con vida para cuidar siempre de ti.

Para estar siempre al lado tuya, aunque tu no estuvieras al lado mía.
Para que cuando te sintieras sola, tuvieras compañía.
Para que cuando estuvieras triste, me pudieras hablar.
Para que cuando estuvieras alegre, no lo ocultaras.
Para que cuando tuvieras ilusiones, pudieras compartirlas.
Para que cuando te faltara algo, lo recibieras.
Para que no te pasara nada.

Aunque tu estuvieras con otro, quería seguir con vida solo para cuidar de tu felicidad.


Ese tiempo no ha pasado. Solo algunas circunstancias han cambiado, el resto sigue igual.

He escrito libros

Viernes, 15 de abril del 2005
He escrito libros (de Raquel)

Viernes, 15 de abril del 2005
Me comentaba hace poco una amiga que escribir una bitácora siempre era algo personal. No estoy del todo de acuerdo. Es personal en tanto que lo escribe una persona, pero no en que eso signifique que tenga que contar cosas de su persona. En este caso concreto puede que sí, que estos artículos sean muchas veces personales, pero no siempre es así.

Y me comentaba también hace unos días otra amiga que ella le había dado la dirección de esta web a algunos compañeros de trabajo y conocidos no íntimos míos ¿que si me importaba?. Ante eso yo le respondía:

Una página web es pública, que la vean ciertas personas puede resultar incómodo, pero eso es una de las cosas que ya has tenido que sopesar cuando te decides a colgar algo personal. Por suerte por ahora mi estima y mi egocentrismo me permiten pasar si se hace algún comentario fuera de lugar, amén de usar la palabra como dardo si hace falta...

Queda todo bastante clarito excepto por un detalle ¿qué pasa con la gente relacionada sobre la que al escribir de uno también se escribe?. Bueno pues en este caso yo intento mantener la discrección de todos, y el quiera identificarse como personaje de una historia que lo haga sin problemas en los comentarios; o que me deje claro que no le importa. Así cuando haga agradecimientos se sabrá quién es, y cuando lo ponga verde también...

Pero en cualquier caso no hay que olvidar que esto es público a conciencia y que toda publicidad será bien recibida y nunca censurada. Y que, desde luego, todos los comentarios serán agradecidos.

Ta pronto.