Sí, es meloso, pero bonito.
A veces, cuando no me quedaba ninguna razón para seguir viviendo,
quería seguir con vida para cuidar siempre de ti.
Para estar siempre al lado tuya, aunque tu no estuvieras al lado mía.
Para que cuando te sintieras sola, tuvieras compañía.
Para que cuando estuvieras triste, me pudieras hablar.
Para que cuando estuvieras alegre, no lo ocultaras.
Para que cuando tuvieras ilusiones, pudieras compartirlas.
Para que cuando te faltara algo, lo recibieras.
Para que no te pasara nada.
Aunque tu estuvieras con otro, quería seguir con vida solo para cuidar de tu felicidad.
Ese tiempo no ha pasado. Solo algunas circunstancias han cambiado, el resto sigue igual.



